Archivos para Julio 2008

31
Jul
08

The only thing I need…

Así ciertas canciones paran el mundo y me sacan de la realidad… todo sin despeinarme!

Comenzaría un día con “Positivity” de Suede, es de esas canciones cuyas letras te levantan el ánimo, te ponen de buen humor al igual que “Unwritten” de Natasha Bedingfield. Elegiría “Teddy Picker” de Arctic Monkeys para bailar frente al espejo mientras me cambio o “I write sins” de Panic at the disco. “He can only hold her” de Amy Winehouse de camino al trabajo, sólo así soportaría el tráfico de la Javier Prado. “Lazarus” de Porcupine Tree para hacer más cómoda mi ventanilla y le sumaría todas las de Amy Winehouse. “Linger” de The Cranberries para besar y “Que me alcance la vida” para caminar tomada de la mano (C+P). Escucharía “Bad day” de Daniel Powter cuando me haga tripas. “The killing moon” o “Nothing lasts forever” de Echo & the Bunnymen, “White flag” de Dido o “Run” de Collective Soul para leer de madrugada; “In my place” y otras de Coldplay para otros intentos evasivos. “World hold on” de Bob Sinclair en conversas con bebidas incluidas. “Tempted to touch”, “Calabria” o “Dos gardenias para ti” para bailar como posesa un sábado por la noche. Ub40 y Queen para recordar mi infancia, “Tornasol” de La Gusana Ciega para recordar mis últimos años como escolar y “Can’t take my eyes off you” de Muse para recordar a Heath Ledger en “10 Cosas que odio de ti” (aprecio la versión de Frank Sinatra pero me gusta Muse porque si, de paso me encanta esa película). Por último escogería “Roads” de Portishead para un domingo por la mañana, por la tarde y por la noche… y lo más probable es que también por la madrugada.

31
Jul
08

Mi mundo entrópico

Hoy comienzo a escribir en este blog a manera ya no tan anónima pero sí terapéutica, probablemente algo angustiada, ¿a quién le puede interesar la vida de alguien a quien no se conoce?. Tengo 22 años y desde niña me he inclinado por actividades de preferencia individuales (supongo que siempre fui solitaria), prefiero hacer las cosas sin ayuda, a mi manera, sin que me molesten. Quizás por eso trato de volcar aquí mi mundo interior, quisiera que el mundo se interesara en mis pensamientos intrascendentes, quizás en vez de estudiar economía debería de haber estudiado literatura o psicología, escribiría un buen libro o desarrollaría una teoría sobre la mente y la imaginación de algunos humanos, basada en experiencias reales, la mayoría propias.

A mis 14 años estaba más empeñada en entender los libros de Coelho que en probarme maquillaje o comprarme ropa de moda, quizás por eso no tuve muchas amigas, o por lo menos, no de las duraderas, esas casi “hermanas”, luego lo entendí en una clase de filosofía, se pensaba que la amistad en esencia se basaba en la conveniencia, quizás sea así, quizás no, pero aún si fuera cierto, entiendo que ni yo me hubiera acercado a mi por conveniencia.

Luego de conocer gente que causó daños irreversibles en mi mente me di cuenta que mi rutina se alejaba de ser la de una adolescente normal, prefería enfrascarme en internet a leer bitácoras, leer libros que me deprimían (muy buenos, pero me deprimían), preferir música que nadie había escuchado, ver películas clásicas o estudiar toda la madrugada (noctámbula por naturaleza), y tener una vida social que me aburría hasta límites insospechados.

Supongo que soy del grupo de gente que es… o mejor decir que no es normal, probablemente tenga múltiples personalidades, dados mis constantes cambios de carácter y mis ideas opuestas, normalmente me contradigo pero esa es mi armonía, no todo es lo que parece, ¿o si?… lo cierto es que cambio de opinión constantemente, de acuerdo a las circunstancias y por motivos, según yo, sumamente lógicos.

Por ahora terminaré diciendo que no siempre voy a hablar sobre mi, quizás he vivido demasiado para la edad que tengo, y es justamente eso lo que me pesa en éste instante, ¡pero qué maravillosa herramienta la internet!, ahora el peso se repartirá entre los lectores. Ojalá alguno de estos días me anime a escribir un libro, uno en el que probablemente no haya moraleja, como diría Melcochita: “no lo lean!”. No prometo nada.

Luego de mucho pensar me animé y me mudé aquí, por fin hoy comienzo, con un poco de dolor de cabeza… ojalá pueda importar mi otro blog. Trabajaré en la decoración en éstos días.